Entre las miles de formas posibles de perder una venta, discutir con el cliente ocupa uno de los lugares preminentes.
Desde hace decenas de años los vendedores conocen la máxima: "Ganar la discusión es perder la venta", y sin embargo siguen discutiendo cada vez que su orgullo se ve tocado por una objeción del cliente, y se empeñan en obtener una inutil victoria dialéctica.
Piénsalo: ¿de qué sirve ganar una discusión si sales con el pedido en blanco?, ¿eres polemista o vendedor?
Si eres vendedor tu orgullo lo ganas cerrando la venta, no ganando discusiones.


